¿Puedo hablar de feminismo?

“El feminismo es la noción radical de que las mujeres son personas”. -Paula Treichler

Durante un poco más de un año llevo dando vueltas en mi cabeza la idea de escribir acerca del feminismo. Cada vez que empiezo a efectuarlo, un temor a elegir las palabras incorrectas me detiene. De hecho, en esta ocasión este texto lleva un mes guardado como un simple borrador a la espera de ser terminado. ¿Por qué finalmente me he animado a cumplir este deseo de hablar sobre el feminismo desde mi punto de vista? Por miedo. Pero no el mío, sino el de ellas, por las cosas que me han contado, por lo que he leído, por lo que sucede a diario y nos atrevemos simplemente a minimizarlo. Son tantos los errores, tantas las problemáticas que se esconden que hoy quiero aportar con este pequeño grano de arena para decir una cosa muy sencilla: gracias por el feminismo.

Un par de anotaciones antes de continuar: no voy a profundizar en historia; investigue. Segundo, voy a enumerar las ideas para evitar que terminen convertidas en una mazamorra sin sentido. Sepan disculpar.

  1. Empiezo con el agradecimiento. Hay mil formas de luchar y un millón de ser golpeadas en el intento; ustedes no se rinden, mantienen la frente en alto y levantan la voz tanto como pueden. Este tipo de procesos no solo marcan una reivindicación de lo que debería ser justo para todas, sino que también, ayuda de formas muy distintas a los hombres: me explicaré luego.
  2. Feminazi. Vaya término carente de sentido. Observo en muchas situaciones, sobre todo en redes sociales, que las personas apuestan por utilizarlo en sus argumentos sin mayor lógica para ofender a quien se anima a exponer testimonios que, en raras y contadas ocasiones, producen malestar. Exhorto a todos quienes hacen uso de él a dejar de hacerlo. No solo resulta repulsivo, sino que es incoherente utilizarlo tomando en cuenta lo que el nazismo significó para el mundo. Leamos un poco de historia.
  3. Sí, nuevamente para los hombres, escribo desde mi postura, espero me entiendan. No basta con vanagloriarse con ser “caballero”, vamos, entendamos que ese acto de respeto debe ser entregado por igual a cualquier ser humano, sin distinción alguna. Creo que un inicio bastante consciente, si carecemos de imaginación para ayudar, es preguntar: ¿cómo empezar? Y si eso es demasiado, como lo dijo alguna vez Facundo Cabral, grábese esto en la cabeza: “Con que no joda es suficiente”.
  4. Esto es para todos, entiendan. El feminismo es igualdad de condiciones y derechos, nada más. Sí, el hombre ahora llora, puede encargarse del hogar, recibe el sustento gracias al trabajo de su esposa, puede pintarse el pelo, etc. Todo esto es gracias a que han existido y existen mujeres que no dejan de luchar, y que, a pesar del miedo y el intento de unos desadaptados de minimizar sus actos, continúan al frente no solo de ellas, sino de la humanidad.
  5. Basta con el acoso y el morbo. Este punto es el que más me aflige, pero tengo el deber moral de expresarme. ¿Recuerda la manada en España? Si no lo hace, vaya e investigue. No es gracioso decir “legalicen a las de dieciséis”, no es gracioso decir “yo si le haría…” Dan asco las palabras: “tiene tetotas”, “tiene un culazo”, “es una puta”, etc. No compartan imágenes, no compartan la intimidad. Si tuvieron su oportunidad, guarde sus palabras; usted no se hace hombre por hablar de una mujer, todo lo contrario, aquello lo convierte en un idiota, un canalla.
  6. A los graciosos. A todos ellos quienes creen que un meme o una broma está bien, déjenme decirles que eso también es violencia. Si de una u otra forma denigra, aunque sea ínfimamente: hace daño. Cuide sus pensamientos y palabras.
  7. A ellas nuevamente. No se rindan por favor, el camino es una mierda, pero estoy convencido que pueden lograrlo. Copio para ustedes unas palabras de un poema que me gusta mucho: “No te rindas, por favor no cedas, aunque el frío queme, aunque el miedo muerda, aunque el sol se esconda, y se calle el viento, aún hay fuego en tu alma, aún hay vida en tus sueños.”
  8. Este punto es algo personal. Admitir los errores cuesta, sin embargo, solo afrontándolos se puede crear un cambio. A todas y cada una de las mujeres que de una u otra forma ofendí con una actitud machista, sepan ustedes disculparme. No justifico mis errores, intento aprender de ellos.

Para ir finalizando con esta pequeña exposición, me remito a unas pocas estadísticas:

  • Se estima que el 35 por ciento de las mujeres de todo el mundo ha sufrido violencia física y/o sexual por parte de un compañero sentimental o violencia sexual por parte de otra persona distinta a su compañero sentimental.
  • Las mujeres adultas representan el 51 por ciento de las víctimas de trata de seres humanos detectadas a nivel mundial. En conjunto, las mujeres y las niñas suponen cerca del 71 por ciento, siendo las niñas casi tres de cada cuatro víctimas infantiles de la trata. Casi tres de cada cuatro mujeres y niñas víctimas de trata lo son con fines de explotación sexual.
  • En todo el mundo, uno de cada tres estudiantes (de 11 años y de entre 13 y 15 años de edad) sufrió el acoso de compañeras o compañeros en el centro educativo al menos un día durante el mes pasado. Niñas y niños tienen igual riesgo de sufrir acoso escolar. Sin embargo, los niños tienen más probabilidades de ser víctimas de acoso físico y las niñas de sufrir acoso psicológico, en especial comportamientos como que se las ignore, se las aparte o se difundan rumores desagradables sobre ellas. Las niñas también son víctimas de burlas por el aspecto de su rostro o de su cuerpo con más frecuencia que los niños. La violencia de género en el contexto escolar es un importante obstáculo para la escolarización universal y el derecho a la educación de las niñas.
  • Una de cada diez mujeres de la Unión Europea declara haber sufrido ciberacoso desde la edad de 15 años, lo que incluye haber recibido correos electrónicos o mensajes SMS no deseados, sexualmente explícitos y ofensivos, o bien intentos inapropiados y ofensivos en las redes sociales. El riesgo es mayor para las mujeres jóvenes con edades comprendidas entre los 18 y los 29 años.

Existe mucha más información al respecto, y créanme que no es rebuscada, son datos que están al alcance de cualquiera, vaya e investigue. Por último, a los hombres que efectúan pesquisas para desmentir la desigualdad, para justificar ciertas conductas; a los hombres que se burlan de los procesos, a los hombres que pagan por sexo, a los hombres que no ven a su alrededor, a todos ellos les pido una sola cosa: basta de cinismo.

4 comentarios sobre “¿Puedo hablar de feminismo?

  1. Bien Jorge, es importante escribir sobre esto, son temas en los que hay que levantar la voz. Me gustó la relación que haces entre el machismo y problemas como la trata de personas, tal vez la razón de fondo en problemas tan complejos, se resume en esa sola palabra (Machismo). Sería interesante que escribas sobre la prostitución, a pesar de que estoy de acuerdo contigo he conversado sobre este tema puntual con muchas personas y existen argumentos fuertes en la otra cara de la moneda.

    Le gusta a 1 persona

    1. Estimado José, tienes toda la razón, el problema de fondo es el machismo y la falta de sensibilidad de la sociedad para afrontarlo directamente. El tema de la prostitución es un tema complejo para tratar, espero poder escribir pronto al respecto; como tú bien lo dices, hay argumentos fuertes (lastimosamente) en la otra cara de la moneda.

      Me gusta

  2. Me gustó mucho el texto, expresa sencilla y claramente la visión feminista; coincido que reconocerse feminista en una sociedad como la nuestra hace que en ocasiones el camino se torne difícil, pero vale la pena,porque es maravilloso recorrerlo. Gracias por el texto aporta mucho para el cambio por el que tanto luchamos, mientras más se escriba sobre el feminismo a más gente llegará , el mejor acto revolucionario es leer.
    Las estadísticas muestran que aún hay tanto por cambiar, pero hemos despertado y cada vez somos más. Gracias!!!

    Le gusta a 1 persona

    1. Muchas gracias por tus palabras Victoria, es un pequeño aporte desde las letras. Como tu bien lo dices, aún hay mucho por cambiar, pero estoy plenamente convencido que lograremos hacerlo!

      Me gusta

Responder a José Febres Cancelar respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s